Por Ximena Delgado

¿Cuántas veces no has visto al pequeño y peludo integrante de la familia pasar por un mal día, y has pensado en darle algún medicamento para que se sienta bien porque no te gusta verlo así? Seguro has pensado que puedes solucionarlo sola o solo y, así, evitar una visita al veterinario, porque consideras que te saldría más caro… Pero ¿alguna vez te has preguntado si tus mascotas pueden tomar las mismas medicinas que tú? La respuesta es NO. Si la automedicación en humanos es un tema delicado, que tú “mediques” a tu mascota puede llegar a resultar muy peligroso. Y el tratar de ayudar a tu perro o gato a salir de una enfermedad o tratar de aliviarle “x” dolor puede llegar a costarte su vida.

Seguro sabes que los perros no deben comer chocolate, porque no pueden digerirlo correctamente. Este “pequeño” dato saca a relucir un tema importante: el sistema digestivo de un gato, un perro o cualquier otro animal de compañía es diferente al de los seres humanos. En ocasiones, cosas que a nosotros nos ayudan o nos gusta comer (como el chocolate, por ejemplo) pueden resultar muy tóxicas para ellos. En el caso de los medicamentos es similar. En primer lugar, las dosis de medicamentos para un animal no son las mismas que para nosotros. En segundo, no todos le sirven igual que a ti y, en lugar de tener una reacción positiva, podrían resultar tóxicos e irse acumulando en sus órganos, generando a largo, mediano o corto plazo daños graves como hemorragias, úlceras, intoxicación, fallas hepáticas o renales e, incluso, la muerte. La próxima vez que tu mascota se enferme, mejor llévala al veterinario así evitarás poner en un riesgo mayor su salud.  Incluso podrías preguntarle sobre los medicamentos que podrían resultar mortales para tu acompañante “perruno”, “gatuno” o “animaluno” favorito.