Si bien las noticias del día son la renuncia del ahora ex secretario de Hacienda Carlos Urzúa y la detención del abogado Juan Collado, quien comía en un restaurante con Carlos Romero Deschamps, que seguro sufrió diarrea cuando vio llegar a un grupo de personas armadas a su mesa, no podemos dejar pasar por alto la exclusiva que obtuvo Alejandro Aguirre al entrevistar al conocido ex (des)gobernador de Veracruz Javier Duarte.

El también conocido como Javidú declaró desde el reclusorio Norte de la ciudad de México que a él no lo detuvieron sino que decidió entregarse. Ya preso negoció “y me ofrecieron quitarme el delito de Delincuencia Organizada a cambio de que les diera dinero y aceptara los cargos que fabricaron en mi contra”.

Este dinero “me lo dio el ex presidente Peña Nieto por el cargo de consciencia que tenía, por lo que me había hecho, y se lo entregamos al entonces encargado de despacho de la PGR” Alberto Elías Belrtán. A cambio de eso, “me quitaron el delito de delincuencia organizada y me ofrecieron los 9 años de condena, que realmente son 4 y medio por ser primo delincuente. Yo había pactado 7 años, pero intervino el (entonces) subprocurador Felipe Muñoz para perjudicarme, es muy amigo de Miguel Ángel Yunes, y por fortuna ya lo corrieron. Por eso mi condena quedó en 9 años”.

En el enredo jurídico apelaron y “Felipe Muñoz se puso furioso y amenazó en ir por Karime con una orden de detención con fines de extradición por un delito ridículo que le inventaron (…) Karime está protegida por el gobierno británico, producto de la persecución de la que hemos sido víctima, la cual tenemos ampliamente documentada”. Así que por si la tragicomedia nacional no ha sido suficiente, también anunció que “hace unos días un juez de amparo acaba de determinar que tengo mis derechos para pelear en amparo directo mi procedimiento abreviado. Y a principios de este año otro juez federal determinó que las pruebas con las que fijaron mi sentencia son ilegales, ya que la PGR las obtuvo sin autorización judicial, por lo tanto, no existen pruebas en mi contra, así que, en efecto, ya voy para afuera”.