El sábado por la madrugada Perla vivió uno de los momentos más terroríficos que podemos vivir las mujeres HOY, ahora lo toma casi con gracia: “Jaja digno de la Rosa de Guadalupe”, escribió en la nota que escribió Vanguardia sobre su caso.

La joven subió a un auto que no era su servicio de Uber, el color era igual, pero definitivamente no era él, y se dio cuenta hasta que el auténtico conductor le llamó preguntando en dónde estaba, en ese momento Perla quedó helada, sutilmente le preguntó al hombre que conducía el coche que si podía repetirle la dirección que había marcado, éste le dio una que por supuesto era incorrecta, por lo que inmediatamente le pidió bajar pero el hombre se negaba.

Se negó hasta que sintió la presión, pues Perla comenzaba a recibir llamadas de sus padres que al mismo tiempo seguían su ubicación en tiempo real. Afortunadamente el hombre se detuvo y Perla pudo bajar, pero es muy importante que cuando tomes un servicio por aplicación cheques muy muy bien que sea el vehículo correcto. Checa las placas, pregunta al conductor su nombre para verificar que coincida, seamos más precavidas y precavidos, por favor.