Por Paulina García M.

Cuando estamos enamorados somos irracionales y apasionados. Son tan intensas las sensaciones que tenemos, que incluso durante la Edad Media se creía que esta fase era “una enfermedad y estaba registrada en los libros médicos como tal”, así se menciona en el artículo La enfermedad del amor. 

Durante el enamoramiento se experimentan diversos síntomas, como una gran actividad fisiológica ante la presencia del otro. Así como una tendencia a la idealización. 

Existen muchas parejas que creen que cuando esta serie de sensaciones disminuyen, todo ha terminado y entonces dan fin a su relación para emprender una búsqueda del enamoramiento nuevamente. Sin embargo, esto no es el fin, es simplemente el paso a la etapa que se denomina amor, es el momento en que la “locura e intensidad del enamoramiento son reemplazadas por un sentimiento de paz, seguridad y comodidad”, así se menciona en el artículo Diferencia entre amor y enamoramiento.

 Es el momento en que se comienza realmente a amar a la otra persona, lo cual es “una forma de vida, en la que se tiene que trabajar día a día para conservar el respeto, la confianza el romanticismo, la comunicación y por ende, el amor”, así se menciona en el artículo anteriormente citado.