Hace unos días, se hizo muy popular el caso de Ailyn Villalobos, una chica de 22 años, originaria de Guadalajara que presuntamente fue secuestrada por integrantes de su familia para internarla en una “terapia de conversión”, pues tenían la fuerte convicción de que ser lesbiana era una enfermedad.

Su pareja sentimental y algunos amigos denunciaron los hechos y afirmaron que esto pasó después de que Ailyn hubiera sido violentada por su propia familia debido a sus preferencias sexuales.

La novia de Ailyn ofreció una entrevista a Homosensual, donde contó cómo pasaron los hechos.

Hace 9 meses, Ailyn confió en su familia y les contó su orientación sexual, pero a su familia que es sumamente católica, no les pareció la idea e hicieron todo lo posible por separarla de su novia.

Inclusive le practicaron un antidoping que resultó negativo, pues pensaban que su orientación sexual se debía a un problema con drogas.

Para evitar que su familia siguiera con este tipo de prácticas contra ella, dijo que había terminado con su novia, entonces, la obligaron a ir con una psicóloga católica para “curar” su orientación sexual. Pero el 26 de abril todo empeoraría.

El hermano de la joven pasó por ella a su centro laboral cerca de las 10:00 PM, Ailyn habló con su novia para decirle que estaba a bordo del coche familiar, pero es la última vez que su novia tuvo contacto con ella.

La familia maneja tres versiones, según explicó la pareja sentimental de la joven.
1. Ailyn había abandonado su casa y dejó su celular.
2. Ailyn había decidió venir a la Ciudad de México a internarse en una clínica de rehabilitación por problemas personales.
3. Ailyn de había ido a Estados Unidos con una tía. (La joven no tenía ni Visa ni Pasaporte)

Su pareja sentimental intentó poner una denuncia por su desaparición, pero al no ser familiar, no fue posible.

Hoy la joven se encuentra sana y salva, después de 7 días de estar desaparecida, varias organizaciones le están brindando apoyo después de esta desagradable experiencia. Tengamos claro que esto no es una enfermedad, no se cura con una pastilla y mucho menos con violencia tratando de hacer que le guste el sexo opuesto, hacer este tipo de cosas atenta contra los Derechos Humanos de las personas. Todxs merecemos respeto.