De visita en México para presentar su crónica de la última caída del famoso traficante sinaloense, conversamos con este periodista corresponsal en Estados Unidos de distintos medios y conocedor de algunos entresijos del complejo entramado de las drogas ilícitas que ha escrito libros como La CIA, Camarena y Caro Quintero, La DEA en México y Los narcos gringos.

Lecturas que junto a su nuevo libro, El juicio, aportan a la comprensión del fenómeno y a sus implicaciones en la complicada relación binacional al tiempo que corroboran que en la corte de Brooklyn hubo de todo, menos justicia. Lo que también dijo el propio Joaquín Guzmán antes de ser prácticamente sepultado en vida luego de la extravagante condena. Y que también se dijeron muchas mentiras. Tantas, que es muy conveniente investigarlas periodística y judicialmente. Sobre todo porque implican a ex funcionarios públicos de muy alto nivel que tendrían que dar explicaciones, más que negaciones. 

 

 

En el juicio, ¿cuál fue el personaje más difícil de lidiar periodística o moralmente?

“Periodísticamente hablando me parece que el Vicentillo. Desde mi perspectiva como reportero mexicano, porque estamos hablando de alguien que es hijo del verdadero capo de capos del cártel de Sinaloa, Ismael Zambada García el Mayo. Y como yo tenía el antecedente de que había atendido todo el proceso judicial del Vicentillo en Chicago, tenía idea de qué se trataba. Pero lo que hizo el departamento de Justicia de Estados Unidos muy bien, (fue) que ocultó demasiadas cosas para exponerlas justamente en este proceso judicial contra Guzmán Loera. Y una de estas cosas, (es) que hace un acuerdo. Pero yo nunca supe por qué lo obligaron a traicionar a gente como El Chapo. Pues porque lo metieron al Hoyo, lo pusieron a sufrir. Lo tenían incomunicado sin ver a su familia, sin enterarse de nada, y la cárcel doblega, y más las cárceles de castigo de Estados Unidos. Y eso fue lo que hicieron con el Vicentillo. Y el simple hecho de que por ejemplo el Vicentillo revelara ahí que él estuvo en Los Pinos para ir a corromper a un general, no lo dijo así pero era obvia su misión. Y que la propia DEA tuviera el teléfono o lo pudiera haber comunicado por teléfono con su padre, te expone demasiado tanto la corrupción en México como la corrupción en Estados Unidos que le llaman acuerdos de cooperación. Y eso fue para mí periodísticamente lo más importante y complicado al mismo tiempo, pero yo tenía la ventaja que conocía el caso. Vi documentos en su momento referentes al Vicentillo, estuve en la corte de Chicago. ¿Moralmente? Lo que me pareció moralmente, y malo, fue todo esto de que muchas cosas que se dijeron ahí son mentiras. Pero lo que se hizo en ese juicio fue cernir todas esas mentiras para dejar las evidencias que juntaban en el proceso, que a final de cuentas fue lo que conllevó a los integrantes del jurado a declararlo culpable de todos los delitos. La sentencia, eso ya se veía venir”.

En este sentido, una de las mentiras más relevantes fue dicha por Víctor Vázquez, el agente de la DEA que participó directamente en la detención de Guzmán en Mazatlán. Lo que fue negado por el entonces secretario Osorio Chong. ¿Qué sucede en esta relación de la DEA con México?

“Desconozco cuál sea en estos momentos el compromiso que tengan con el gobierno de López Obrador. Lo que sí sé es que no están haciendo lo que hacían. El periodo presidencial donde la DEA estaba prácticamente metida en la cama aquí en México con la PGR, fue durante el sexenio de Felipe Calderón. Fue cuando ocurren todas esas cosas, la DEA, la CIA, las otras agencias federales de Estados Unidos tenían licencia para hacer lo que les viniera en gana. El caso de Víctor a mí me causó indignación, primero porque estaba mintiendo. Yo sabía que estaba mintiendo porque él mismo me enseñó los videos, las fotografías de cuando ellos vestidos de marinos mexicanos capturaron al Chapo en Mazatlán. Que ahí él estaba negando todo, negó incluso que él subió a la habitación donde agarraron al Chapo, que él se quedó afuera del hotel, cuando yo vi las fotografías. Cuando la famosa foto de la mano en la cabeza sobre el Chapo era de Víctor Vázquez, que negara abiertamente en el proceso que portaba armas, cuando ya nos había presumido ahí en el juicio un video donde va con un M16, y una 45 amarrada acá, vestido de marino mexicano, y dices, no somos idiotas. Nos acabas de presumir algo, te pregunta el abogado si los agentes de la DEA portaban armas y le acabas de decir que no, porque la fiscalía hace la objeción, pero el juez no es tonto y dijo tiene que responder y ahí es donde se cae Víctor en la mentira. Nunca se habló, porque no era la obligación de la defensa del Chapo decir ustedes me capturaron, porque de eso no se trataba. Pero al momento que ocurrió eso, yo sabía de lo que estaban hablando. Por eso digo que a veces yo tenía cierta ventaja sobre el resto de los compañeros. Y cuando voy a entrevistar a Emma Coronel, le pregunto. Y lo que hace ella es corroborar, incluso revelar que Víctor la quería golpear, que la humillaron como mujer al obligarla a cambiarse delante de ellos. Eso también yo lo había visto, había visto las fotografías de Emma haciendo eso, lo cual ¿qué te expresa?

“Según nuestras instituciones de seguridad, y más el ejército y la marina, es la soberanía y nadie más puede profanar con sus plantas su uniforme. Y en este caso lo hicieron abiertamente. Víctor parecía un almirante de la Marina a cargo de una operación mexicana, y aunque él dijo que es México-estadounidense, perdón. Víctor es estadounidense y trabajas para la agencia anti drogas de Estados Unidos, la DEA. Pues es eso, es muy obvio que los agentes federales de Estados Unidos asignados a México, en la lucha contra las drogas no solo hacen lo que quieren sino que corrompen dentro del sistema, porque es corrupción darle dinero a informantes. Estás manteniendo vigencia de la corrupción con un criminal con tal de llegar a otro criminal como ocurre con el Chapo, que eso fue, una historia de mentiras y de traiciones del gobierno de Estados Unidos de ponerle un castigo ejemplar a alguien como Joaquín el Chapo Guzmán, una figura mediática, mítica, una leyenda pues. Que para mí es una figura de mentiras y mitos que se cayeron en este juicio. La DEA tiene un papel, (su) tarea no es capturar narcos, es parar la droga. Detener los cargamentos de droga de México a Estados Unidos, y el dinero. Tan es así que ahorita el gobierno de Estados Unidos quisiera, es un sueño jarocho, recuperar más de 12 mil millones de dólares, que es el cálculo bruto, neto, que hacen de la cantidad de drogas que metió la fracción del Chapo del cártel de Sinaloa a Estados Unidos. El Departamento del Tesoro sabe perfectamente que es imposible y que no lo van a confiscar y que el Chapo no tiene esa cantidad de dinero. Entonces sí es fundamental para la DEA detener las drogas y obviamente confiscar dinero, más que detener a los narcos. Saben perfectamente que sin la corrupción a nivel político, militar y policial, el narco no puede existir”.

 

La CIA, ¿qué papel jugó en todo esto?

“Aunque no se le mencionó, era una presencia sombra en todo el juicio porque mucha de la tecnología que en un momento se utilizó, los drones sobre todo en algún momento en Sinaloa, los manejaba la CIA. Tan estaba presente que, regresando al caso de Víctor, él me enseñó a los agentes de la CIA involucrados en la captura. Recuerda que para el gobierno de Estados Unidos la CIA no existe fuera de su país, aunque estén matando a un agente de la CIA como pasa en las películas, siempre te va a negar que trabaja para la CIA. Siempre lo va a negar. Y fue una institución fundamental en todo lo que se hizo en México en contra del Chapo. Imagínate el escándalo político que hubiese sido la CIA captura al Chapo en México, pones de cabeza al gobierno”.

A propósito de esto, ¿qué crees que vaya a pasar aquí?  

“En Estados Unidos ya le dieron carpetazo y se acabó el corrido del Chapo. Aquí en México, me parece que es tarea obligada del gobierno de López Obrador por lo menos revisar todos los expedientes. Porque hay muchas pistas que se podrían investigar. Si diferentes testigos te mencionan que le llevaban dinero a Genaro García Luna, ex secretario de Seguridad Pública que fue cabeza de la policía federal. Y que estás escuchando al mismo Chapo decir que le daba órdenes al comandante de la policía federal en Sinaloa. Dices, por lógica, uno más uno son dos. Debería de investigar el gobierno mexicano algunas pistas en esto. Yo lo único que hago son crónicas y el relato del día a día para que cada quien se dé cuenta y que entienda la historia como ocurrió dentro de la corte. Y los mexicanos que tanta apología en algunos lugares le hacen a los narcotraficantes, entiendan porqué a mí en lo personal eso me parece una anomalía cultural. Sería lógico que el gobierno mexicano por lo menos investigara. Aquí no se trata de perdón ni olvido, estamos hablando de un país que sigue sumergido en la inseguridad directa o indirectamente relacionada con el crimen organizado. No olvidemos que desde que Felipe Calderón llenó de sangre al país con una guerra militarizada, se desprendieron criminales tan crueles que nos tienen así, ya acostumbrados a los muertos. Y me refiero a los Zetas. En su momento el simple nombre de esa agrupación criminal causaba pavor. Cuántos criminales dedicados a otras cosas se convirtieron en Zetas simplemente para secuestrar, para extorsionar gente. Te hablaban por teléfono, soy Zeta. No había manera de comprobarles, pero el simple hecho soy Zeta, te doblegaba. Y eso es crucial que investigue el gobierno mexicano, ojalá lo haga, no que nos salga con que el dinero del Chapo es del pueblo. Primero quítaselo, o encuéntraselo. Porque debe haber expedientes judiciales que te pueden llevar a eso”.

¿Al interior de la DEA has encontrado personas que cuestionan este tipo de cosas?

“Sí, claro que hay muchas opiniones diversas respecto al papel que debe jugar como institución en la aplicación de la justicia, como dicen ellos. Hace unos días, hablando del caso de Víctor con gente de la DEA yo les decía, mintió. Y todos ellos pues sí, mintió desde hace mucho tiempo. Y su mérito fue que agarró al Chapo, por eso primero lo sacaron de México, estuvo en Estados Unidos, y ahora está como número dos en Lima, Perú. Pero entre gitanos no se leen las manos, entonces ellos mismos se conocen, saben a qué nivel están haciendo las cosas, con qué tipo de herramientas legales o ilegales. Para ellos al final de cuentas el lema de la DEA es detener la droga y castigar a los responsables de ello, sin importarles cómo vas a llegar a esa meta. Y más si estás en el extranjero. En Estados Unidos si son muy cuidadosos porque pueden cometer violaciones a garantías de los derechos civiles, y cualquier persona le puede sacar millones de dólares a la DEA. ¿En México, quién? Imagínate al Chapo demandándolos por violación a sus derechos civiles. O Emma demandándolos por el tema de que la degradaron, Víctor Vázquez la obligó a desnudarse delante de ellos, o que la quería golpear. ¿Qué institución le va a tomar el caso a Emma Coronel? Ninguna”.

¿Aunque ella sea ciudadana estadounidense?

“¿Tú crees que lo haría? No. Si incluso yo le pregunté por qué no había mencionado eso, me dijo claramente que porque nadie se lo había preguntado. Y hubo oportunidad de preguntárselo en las entrevistas que le han hecho”. La suya, “fue una entrevista básicamente pactada casi desde el inicio del juicio. Yo le dije que no la quería entrevistar durante el juicio sino cuando terminara, y si te das cuenta ella incluso ya asume el destino judicial del Chapo, aunque no lo dice, que es la cadena perpetua. Olvídate de los años adicionales que le agregaron, no tienes más que pagar una cadena perpetua. El Chapo dice que va a apelar el fallo, pero el simple hecho de que ya lo transfirieran el mismo día de su sentencia a Florence Colorado te indica que el sistema judicial de Estados Unidos ya no va a tomar en cuenta su apelación, así de fácil”.

Además de Guzmán, ¿cuál es para ti el personaje emblemático del juicio?

“Cristian Rodríguez, el técnico colombiano. Porque él fue la pieza fundamental para poder demostrarle, por parte de la fiscalía al jurado, que el Chapo estaba involucrado en el trasiego de drogas. Porque fue Cristian, a través del mismo sistema de espionaje del Chapo, que le pasó al FBI las grabaciones de las conversaciones telefónicas del Chapo dando órdenes para mover drogas, y hablando incluso con algunos de sus sicarios. Eso fue una pieza fundamental, porque fue la primera evidencia directa del mismo acusado de que sí estaba involucrado en el trasiego de drogas. Porque podrías restarle credibilidad a todos los testigos, como la merecen, porque muchos de ellos mintieron, pero el propio jurado al momento de escuchar la voz del Chapo dando órdenes, les cambiaba la actitud. Y al mismo Chapo. Yo lo estaba observando, él se dio cuenta y sus abogados, que eso definitivamente fue el golpe certero del departamento de Justicia.

“Y déjame agregar. Cristian, un personaje del que estoy plenamente seguro que ningún periodista ni mexicano, latinoamericano o estadounidense tenía la menor idea. Habíamos escuchado hablar de un técnico, pero nunca nos imaginamos a qué nivel estaba colaborando con el Chapo y con el FBI, y su nombre mucho menos. Joven y de Colombia”.

¿Nada cambiará entonces?

“Se acabó el corrido del Chapo, pero siguen los otros”.

En este sentido, el gobierno norteamericano confirma así su propio relato de la ley y el orden.

“¿Por qué crees que al concluir el juicio las conferencias de prensa más escandalosas fueron las de ellos?, se aplicó la justicia. Esta situación fue un ejemplo de cómo la sociedad estadounidense a través de su sistema judicial castiga a quienes nos hacen daño. Se les olvidó todos los testimonios que dijeron, que están perdonando a personas como el Vicentillo o Chupeta, a cambio de poner un castigo ejemplar a alguien que ellos mismos se encargaron de inflar mediáticamente. Porque para mí ni fue el juicio del siglo ni el Chapo era el capo de capos, así de fácil”.