Por: Paulina García M.

Tras el duelo que trae consigo una ruptura amorosa, muchas veces acecha el deseo de huir de uno mismo. Se trata del término de un viaje y del inicio de uno nuevo, un camino que nos llevará a reencontrarnos con nosotros mismos. Este es el tema que aborda el dramaturgo Alejandro Ricaño en su obra de teatro El amor de las luciérnagas, la cual celebró 7 años de su estreno dando una función en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris.

La obra está plagada de desamores, luciérnagas, encuentros y maletas llenas de sueños. Se desarrolla en torno a María, una joven que después del término de una relación escapa al fin del mundo, sin saber que lo que encontrará en su viaje es precisamente a su doble, una chica igual a ella, pero sin ninguno de sus defectos. Esta situación la llevará a ahondar en sí misma y en las situaciones de su vida.

Ricaño nos muestra por medio de flashbacks el pasado de la protagonista, el paso por su adolescencia, el inicio de su vida sexual y su relación con su familia, para después transportar al espectador al tiempo presente de María.

La historia es una metáfora de la importancia de aprender que nada es para siempre, que es necesario soltar el pasado, los recuerdos y a las personas para poder viajar más ligeros, reencontrarnos, vivir el presente y dejar el miedo al futuro.   

El amor de las luciérnagas estará de vuelta en cartelera a partir del 29 de octubre en el Teatro Rafael Solana, no te pierdas de la oportunidad de disfrutar de esta obra que además de hacerte reflexionar, te sacará más de una carcajada.