A mediados de febrero de 2018, Azucena, una mujer alegre, “el alma de las fiestas” como la describe su madre, inició una relación con Christian Omar “N”. Graciela, la madre de la joven le contó a la activista Frida Guerrera, que su hija había cambiado mucho, sobre todo días antes de su feminicidio, además expresó que Omar, era un hombre celoso “siempre andaba detrás de ella vigilándola”.

El 30 de agosto, Omar fue a visitar a Azucena, incluso Graciela les hizo el almuerzo, y como todos los días, salió de casa para trabajar en su recaudería sin saber que sería la última vez que vería con vida a una de sus hijas más pequeñas. 

Azucena dejó huérfano a un pequeño de dos años que la extraña y pregunta por ella.

Alrededor de 15 minutos más tarde, una de las hermanas de Azucena todavía los vio en la casa platicando. Un poco más tarde, y cinco minutos antes de que llamara uno de los primos de la joven madre, Omar pasó descaradamente a bordo de su motocicleta, a recoger el casco que había dejado en la recaudería.

Graciela recibió entonces, la peor llamada de su vida. Su sobrino le pidió que fuera inmediatamente a ver a su hija, y exactamente a las 13:35 horas de aquel 30 de agosto, se enteró que su hija había sido asesinada en su casa. El principal sospechoso desapareció ese día, y hasta ahora, más de un año después pudo ser encontrado en Mazatlán, Sinaloa.

El feminicidio ocurrió en la colonia El Sol, en el municipio de Nezahualcóyotl .

Gracias al trabajo de Frida Guerrera, Voces de la Ausencia y la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, este sujeto pudo ser detenido por Policías de Investigación del Grupo Especial de la Unidad de Mandamientos Judiciales (de la FGJEM) y trasladado al Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Nezahualcóyotl donde se definirá su situación legal.

En julio de este año, la Fiscalía había ofrecido una recompensa de hasta 300 mil pesos por información que llevara a su localización.

Y cabe mencionar, que Omar “N” era buscado también por autoridades de Estados Unidos desde 2017 por estar relacionado con el feminicidio de otra mujer que presuntamente también era su pareja sentimental en San Bernardino, California.