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Un nuevo caso de presunta negligencia médica se registra en el hospital general de esta ciudad, donde el director de dicha institución y su personal médico, parecieran haberse convertido en verdaderos carniceros. No es casualidad que se haya vuelto una expresión coloquial que el nosocomio es “la antesala de la muerte”.

Se trata de la señora Verónica Maldonado Aguilera, de 32 años edad, quien el pasado 4 de Agosto llegó hasta el área de urgencias del hospital con un fuerte dolor en la región renal, creyendo que se trataba de una infección o algún problema menor, sin embargo, dijeron que tenía que ser internada.

Desde ese día no recibió atención adecuada, los médicos dieron diversos diagnósticos y cada quién hacía lo que quería con la paciente, siendo hasta el día 12 de Agosto que un médico al que identifican con el apellido “Cesna”, ordenó le hicieran un corte de más de 17 centímetros que va desde el costado izquierdo del abdomen, hasta la mitad de la espalda.

Dicha incisión permitiría supuestamente drenar lo que en su momento diagnosticaron como un absceso, sin embargo, no lo era. Desde entonces, la mujer permanece en piso, con la herida abierta, presentando fuertes hemorragias y una infección que tratan de controlar con antisépticos.

Hasta el momento, los médicos no han podido precisar a la familia qué presenta su paciente y peor aún, han tenido que erogar miles de pesos en medicamentos, ya que para colmo, en la institución no cuentan con dichos fármacos, muy a pesar de que la mujer cuenta con póliza del Seguro Popular.

“Es una situación crítica, no sabemos qué hacer, los médicos no nos dicen nada, ni saben qué tiene mi hermana, ya me la andan matando, nos dicen que está muy grave que no hay esperanzas, que la infección le está afectando incluso un intestino, que la van a trasladar a Veracruz, pero si aquí ya no podemos con los gastos, allá menos”, lamenta Lucero Maldonado.

Actualmente la fémina es tratada sólo con curaciones y antibióticos, no está aislada, pierde demasiada sangre y no ha sido intervenida adecuadamente porque no hay médico cirujano, ya que según el hospital, todos están de vacaciones. Este caso se suma a la larga lista de malas prácticas realizadas en el hospital que dirige Óscar Manuel Pulido, quien pareciera tolerar o no importarle la situación.