Por Paulina García M.

A pesar de que hoy en día existen muchos estigmas que consideran al llanto como una forma de debilidad, ocurre todo lo contrario, pues todos somos más fuertes después de haber llorado. Esto pasa, porque al derramar lágrimas, nuestro cuerpo libera ciertas sustancias que son un calmante natural que combate cualquier dolor por el que estemos atravesando.

Así mismo, existe una serie de datos curiosos referentes a las lágrimas, que tal vez aún no conozcas: 

  • Los seres humanos somos los únicos que lloramos como muestra de alguna emoción, las lágrimas de los animales son únicamente un hábito y no tienen un trasfondo emocional.
  • Las lágrimas nos ayudan a prevenir enfermedades debido a que se componen de proteínas, glucosa y de una sustancia llamada lisozima, la cual mata entre el 90% y 95% de bacterias.
  • Algunas personas lloran después de haber tenido relaciones sexuales, aunque no existe una explicación certera de ello, ciertos científicos aseguran que se debe a la estrecha relación que existe con la liberación hormonal que se da durante el sexo. Otros lo atribuyen a cuestiones psicológicas, como la sensación de haber alcanzado el clímax o a encontrarse en una relación insatisfactoria.
  • Al llorar nos desahogamos y nos liberamos de las emociones dolorosas que llevamos acumuladas dentro de nuestro ser, se trata de un proceso catártico en el que dejamos fluir todo lo malo para poder volver a estar en paz con nosotros mismos.