“No habrá más gasolinazos” fue una de las frases que más escuchamos en la campaña electoral pasada; mantener el precio de los combustibles fue una de las promesas de AMLO en campaña y ahora en el gobierno. Sin embargo, los precios siguen subiendo, pero esto se debe porque el margen de utilidad de las empresas que distribuyen los combustibles ha crecido. Así lo explicó Arturo Herrera, subsecretario de Hacienda:

El precio al público está formado por 5 componentes 

  • Referencias internacionales
  • Costos de logística
  • Impuestos
  • Otros (como el ajuste de calidad)

Estos 4 componentes son controlados por el gobierno

  • Y  también están los márgenes de las estaciones de servicios, esta última sin control del gobierno.

Esto quiere decir que el incremento en los combustibles no tienen que ver con la política de fijación de precios del gobierno, son una respuesta a una política de fijación de precios de las estaciones de servicio. Señaló que los precios de la gasolina aumentaron y con ello las ganancias de gasolineras en un 55% con gasolina regular, premium 84% y con diésel 36%.

La barra de en medio es el precio objetivo, es decir que, si el precio de las gasolinas estuviera subiendo de acuerdo a la inflación el precio sería de 19.5 regular, 21.04 premium y 20.9 el diésel.  Las gráficas café y roja son los precios reales.

El presidente por su parte, reiteró su compromiso para no aumentar el precio de los combustibles:

“Se está haciendo un esfuerzo para que no aumenten los precios de los combustibles”.

También informó que todos los lunes se utilizará el espacio de las conferencias matutinas para exhibir a las estaciones que den cara la gasolina y también a las que la den barata. 

También hizo un llamado a los ciudadanos a usar aplicaciones móviles para monitorear el precio de los combustibles y visitar las gasolineras en donde se venda más barata.

Finalmente señaló que, si los empresarios no entienden que son ellos los que deben bajar el precio de los combustibles, el gobierno creará estaciones de venta en el país para que los combustibles se vendan a un precios justo.