Por Paulina García M.

Los gatos son animales muy higiénicos, constantemente los vemos acicalarse con su lengua. Sin embargo, también es necesario asearlos de vez en cuando, para eliminar la tierra y suciedad que queda impregnada en ellos. Un dato interesante es que, no se les debe bañar con la misma frecuencia con la que se hace con los perros.

Es recomendable duchar a los felinos desde que son pequeños, para que se acostumbren y para que cuando lleguen a una edad adulta, ya no sea tan difícil realizar este proceso. Así mismo, es indispensable seguir ciertos pasos: 

  • Se debe de conseguir un shampoo especial para mascotas, no es adecuado utilizar el nuestro, puesto que éste contiene substancias tóxicas que pueden dañar la piel del minino; de igual forma, se debe tener a la mano un cepillo, una toalla, una tina, cubetas y mucha paciencia.
  • Es mejor utilizar agua tibia, puesto que se sentirán más relajados y cómodos, además de que pueden contraer alguna enfermedad si se usa agua helada.
  • Al poner shampoo a la mascota, se debe hacer dando masajes suaves. La cabeza se le lavará con mucho cuidado, poniendo especial atención en que el jabón no entre en sus ojos.
  • Después del baño, se debe secar a la mascota presionando delicadamente con una toalla.
  • El último paso es, cepillar el pelaje de la mascota para eliminar todos los residuos que haya tirado durante el proceso.

Por último, recuerda bañar al felino con la ayuda de alguien más, pues hay momentos en que se puede inquietar mucho.