Por Ximena Delgado

En el marco del acuerdo internacional de la CITES (la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre) se decidieron este lunes 26 de agosto en Ginebra, Suiza, las sanciones de corte comercial hacia nuestro país por la nula efectividad en los avances de la conservación de la vaquita marina, especie mexicana endémica reconocida a nivel mundial como uno de los ejemplares que se encuentran en la lista roja en peligro de extinción, y por los pocos resultados ante el combate del tráfico ilegal del pez totaba. Se conocía que al no haber demostrado grandes avances en el tema, se llevaría a cabo una votación en la que los 183 países miembros de la CITES acordaran cuáles serían las sanciones comerciales para México. Cabe resaltar que este tipo de medidas sólo se habían tomado en algunos casos extremos como con Afganistán, Yibuti y Granada (en los continentes Asia, África y en El Caribe respectivamente). 

Tras una ardua ronda de negociaciones con Estados Unidos, China y Liberia, México logró suavizar las sanciones que se le impondrán al incumplir con esta necesidad, ya que se sabe que quedan entre 6 y 19 ejemplares de esta especie. A cambio de que se reedite el texto en el que se dictaba que se suspende la exportación de especies mexicanas incluidas en la Convención como aletas de tiburón, trofeos de caza de borregos cimarrón o la venta de ciertas maderas, la titular de la PROFEPA, Blanca Mendoza Vera acordó que se presentará un informe semestral en el que se esclarezca la situación del Alto Golfo de California y de estas dos especies. Esto no quiere decir que México haya logrado exentarse de una sanción mayor en un futuro, ya que el comité internacional podrá tomar otras medidas para México en caso de que no se logren los avances necesarios para la conservación de estas especies marinas.