Por Ximena Delgado

Una especie de calamar (Asperoteuthis mangoldae) que sólo había sido retratada en libros de texto, debido a que únicamente se había observado al ejemplar muerto, fue grabada por primera vez durante una expedición de biólogos marinos estadounidenses. Se trata de una especie que habita en las profundidades del océano, a 900 m, al sur de las islas hawaianas.

El buque oceanográfico de nombre “Nautilus”, en su quinta expedición, se encontraba explorando y documentando, por medio de una máquina submarina llamada Hércules, regiones del océano que, hasta el momento, han sido poco investigadas. El hallazgo del pequeño calamar de aproximadamente 8 cm de largo permitió a los investigadores ver su comportamiento y sus
peculiares características.

Este espécimen tiene una cola que duplica la longitud de su cuerpo que se mantiene rígida, a la par, cuenta con aletas auxiliares. Se cree que ambas partes lo ayudan a copiar la apariencia de otros animales, como mecanismo de supervivencia.