Por unanimidad, los integrantes de las comisiones unidas de Administración y Procuración de Justicia e Igual de Género del Congreso Local, aprobaron que la pena a quien lesione mujeres arrojándoles ácido o cualquier sustancia corrosiva, sea de seis a 12 años de prisión.

Antes, este tipo de agresiones se castigaba con penas de tres a seis años de prisión, ahora la pena máxima se ha multiplicado, pero seamos honestos, nunca será suficiente, pues el daño es irreparable.

Aunque todavía no hay que cantar victoria, pues ahora deberá ser presentado en el pleno del Congreso de la Ciudad de México para que sea discutido y conseguir la aprobación.

La propuesta fue de la coordinadora del PVEM. Alessandra Rojo de la Vega, quien también agradeció el apoyo a Claudia Sheibaum y a Ernestina Godoy, además de todas las asociaciones civiles de mujeres.