Por Ximena Delgado

Maki Esther Ortiz, presidenta municipal de Reynosa, Tamaulipas, realizó una propuesta ante el parlamento de San Lázaro que está desatando la furia de muchos amantes de la comida, ya que propuso establecer un impuesto del 5% a personas dedicadas a “actividades empresariales” y a comerciantes que se dediquen a vender tacos y elotes en la calle. Esto como una medida para poder establecer control sobre el comercio informal, ya que el impuesto se cobraría a aquellas personas que vendan más de 2 millones de pesos en un ejercicio fiscal (es decir, que vendan más de 2 millones en un año).  

Queremos que se establezca una ley sobre los establecimientos informales, nadie como nosotros conocemos a los informales, los tenemos en un censo, todos los taqueros, todos los eloteros, esa gente que no paga impuestos, que debería tener una tasa para pago de impuestos que pudiera después transformarse en un fondo que pudiera llegarnos”, comentó la alcaldesa Ortiz.

Informó que las personas que rebasen esa cifra en ventas serían consideradas como “personas físicas con actividad empresarial”. También informó que lo recaudado sería designado al “Fondo a la informalidad”, por medio del cual se buscaría distribuir recursos a algunos municipios, con el fin de apoyar a la federación luego la disminución drástica de sus ingresos. Esta noticia ha generado polémica a tal grado que ya se creó el #ConLosTacosNo.