En Barcelona, España, detuvieron a un hombre de 78 años mientras abusaba de una niña de 15 dentro de un prostíbulo donde dos ciudadanos chinos (que también fueron detenidos), prostituían a mujeres asiáticas. En el lugar, que se publicitaba en internet, encontraron a varias chicas que debían estar disponibles  todo el tiempo, por ello, vivían en condiciones deplorables en la casa de dos plantas. Gracias a la intervención de la policía, fueron liberadas siete mujeres, que al momento de hallarlas, no tenían consigo documentos de identidad (Claro, les quitaron, pasaporte, credencial, todo…).

Cuando los agentes entraron al lugar, el anciano obligó a la niña a esconderse.

Él la amenazó con difundir vídeos íntimos donde aparecía una de sus hermanas, con la que el hombre tenía una relación, razón por la cual lo conoció. La adolescente de 15 años aceptó para proteger a su hermana. Al anciano se le imputan cargos por abuso sexual a una menor y corrupción de menores, mientras que los chinos arrestados tienen delitos relacionados con la prostitución.