8M, DESPUÉS DE AMLO.

Dormí alrededor de dos horas, tenía que levantarme temprano para acudir a la conferencia mañanera, nos preparamos y el colaborador (Mi esposo y compañero de batallas)y yo salimos rayando las cinco a.m. de casa.

En la cabeza tenía ya planteadas las preguntas que le haría al señor Presidente. Llegue rayando a las siete a.m. Ya había una larga fila de mujeres formadas del otro lado de la puerta de prensa, no le tome mucho en cuenta pensé que sería un evento pero no el que después presencié. Corrí al salón de conferencias la interlocución inició, al ver el diálogo circular entre periodistas y el presidente preferí esperar al evento de las mujeres por el día de la mujer, a las nueve de la mañana,  el cual el día que dieron a conocer su plan emergente me hicieron llegar la invitación al medio día vía WhatsApp, al ser un evento para mujeres, pensé prudente plantear mis dudas en ese espacio. La conferencia terminó un poco antes de las ocho treinta de la mañana, por lo que pregunté qué seguía. “A las nueve les damos acceso”, me respondió gente de prensa encargada de la logística.

 

Foto: FridaGuerrera

El desayuno ya había sido servido para las invitadas, escuché la instrucción pero estaba en shock, no imaginé que el evento “oficial” sería de este modo. Pensé absurda de mi otra cosa.

La escena la misma que hemos visto decenas y decenas y decenas de ocasiones, funcionarias, funcionarios, diputadas, amigas de las diputadas. La jefa de gobierno Claudia Sheinbaum, La secretaria de gobernación, Olga Sánchez Cordero, Nadine Gasman Titular de INMUJERES. Periodistas (reconocidas), Activistas (Amigas de Sánchez Cordero y Nadine), las mismas de siempre, algo diferente, algunas portaban su pañuelo verde, pero ahí estaban solo aquellas que se rodean de los funcionarios para ser intermediarias de las “víctimas”, a las que pocas veces acompañan para marchar, para gritar. Busqué a alguna familia víctima colateral de feminicidio, no vi a ninguna, ni siquiera aquellas que las defienden a capa y espada. Esas madres sólo están en las marchas, en la lucha diaria por encontrar justicia, las señoras activistas ellas son las de las relaciones públicas.

Soporté tres discursos, no esperé a que el “Macho Alfa” hablará. Una amiga que adoro y que siempre se ha mantenido coherente, se levantó de su silla y fue a abrazarme Ere Cruz, mi amiga de muchos años y muchas batallas, de las que nunca este donde esté se ha olvidado de su amiga, “la pinche revoltosa”.

Ere, percibió mi dolor, decepción, al ver la realidad de frente, la voz se me quebró. Ya me voy nena, esto no puede ser así. Le dije visiblemente afectada a mi amiga. Quien sorora solo me abrazó.

Acto seguido me di la vuelta, salí del lugar casi corriendo, la pesadumbre, fue demasiada, al salir a la plancha del zócalo, vi la bandera y me dolió aún más, estoy segura que muchas personas han tenido esa sensación los últimos 100 días, recordé ese 2004, cuando inició mi simpatía a AMLO, desde entonces convencida luché a lado de muchas mujeres y hombres porque este hombre llegará hasta donde hoy está. Viví cuatro meses de mi vida cerca de él cuando recorrimos Oaxaca, en 2009, luego unos meses más en 2010.  Un claxon que me pita al cruzar hacía cinco de mayo, me regresó a la realidad. Entendí que las cosas van a seguir igual, sin justicia con los privilegios para algunas(activistas, o víctimas que acompañan solo estos organismos de la sociedad civil), sin que sean escuchadas todas. Hace como un mes pensé qué tal vez su evento oficial del 8 de marzo, sería con un zócalo lleno de mujeres de todo el país, un desayuno para ellas, las indígenas, las que viven en las calles, las invisibles, las madres víctimas colaterales del feminicidio, un zócalo repleto de mujeres reales, las trabajadoras de todos los días, amas de casa, aquellas que todos los días luchan y luchan por encontrar justicia, por llevar de comer a su hijos. Las que a diario como tú y yo, debemos sobrevivir para no ser asesinadas.

Los comentarios de compañeros fotógrafos y periodistas (la mayoría poco gratos), me los reservo.

Lo de hoy me hizo entender que esto no va a parar, que debemos seguir gritando (como niña) todos los días, que debemos seguir exigiendo que se voltee a ver a TODAS porque todas deben ser importantes.

Sigamos porque #NIUNAMÁS sea una realidad más que un discurso servido con chilaquiles y omelette relleno de espinacas, jugo, café o té.

Hoy les escribí a “mis VOCES” (Las familias a las que ge acompañado durante ya más de dos años y muchas más nuevas), en el chat donde todos los días, las y los acompañó, donde lloramos, reímos y les abrazo, lo siguiente después de sus buenos deseos por el día de la mujer.

¡Gracias a todos y todas!. No acostumbro a recordarlas y quererlas solo un día. No me gusta. Soy FridaGrinch. Las verdaderas causas se van diluyendo con el consumismo o por eventos como él descrito. Hasta que se romantiza el trágico asesinato de decenas de mujeres: así sucede con días como hoy. Y muchos medios y políticos como estoy viendo ahora en Palacio Nacional. Solo recuerdan estos días que existimos las mujeres. Después se diluye en la indiferencia y la cotidianidad. En la costumbre y en la falta de respuesta a cada una de ustedes y nuestras mujeres y niñas.

#NIUNAMÁS  #FEMINICIDIOEMERGENCIANACIONAL