Leonora Post-Punk, el espectro digital que esparce sus tinieblas por todo México

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Por J. Augusto Peña


¿Quiénes son, y qué tanto honor le hacen al término “Post-Punk”?

Leonora Post-Punk es una banda proveniente de Sinaloa conformada por el guitarrista Frano Verdugo, y el baterista y vocalista Yulian Rosas. Su carrera comenzó hace cerca de cuatro meses, con un sencillo titulado “Reina negra”, el cual lanzaron en un canal de YouTube que rápidamente ha incrementado su número de suscriptores, acercándose a los 5 mil; los comentarios de quienes han visitado el canal de la banda son en su mayoría positivos, y muchas veces reciben respuesta de la cuenta oficial de este dueto que promete mucho para la escena oscura de México.

Leonora Post-Punk, según lo dicho en una entrevista para “La Pared Noticias”, ha tomado su nombre de la única ópera que compuso Beethoven, titulada Fidelio, que en un principio se iba a titular Leonora, o el triunfo del amor marital. En este drama, Leonora, el personaje principal, se disfraza de hombre, se hace llamar Fidelio, y encuentra la forma de convertirse en guardia de una prisión donde su esposo ha sido encarcelado injustamente para evitar que éste revele crímenes de su captor. La idea de un individux, que se pone por encima de toda norma social, política, o religiosa, en nombre del amor, y el eventual triunfo de ese amor por encima de la tiranía, es un tema propio del romanticismo, que en su expresión literaria, es constantemente rescatado por el gótico, evadiendo, no obstante, la vertiente del romanticismo socialista, la cual, fue bien recibida por el punk, mas no así por el post-punk; dicho lo cual, vemos que, desde el nombre, esta banda parece saber de lo que habla cuando habla de post-punk. Pero veamos si de verdad hacen honor a ese término que llevan en su nombre, “Post-punk”.

El post-punk es un género musical que surgió en el Reino Unido cuando su predecesor, el punk, estaba en un momento de crisis debido a que comenzaba a ser absorbido por la superficialidad del capitalismo que criticaba, al grado de que el vocalista de los Sex Pistol’s, John Lydon, en 1976, decidió que lo mejor era despedir a la banda debido a lo desilusionado que quedó con la captura del punk a manos del establishment.

Una de las cosas que se propone el post-punk, es desafiar a las audiencias, ¿cómo? proponiendo obras destinadas a satisfacer los propósitos estéticos y discursivos del artista, y no los gustos habituales de las masas, teniendo como estrella polar transgredir las formas convencionales de hacer música, abordar temas tabú y evadir el cada vez más oxidado estereotipo de “estrella de rock”, lo que sea que eso signifique; en todo caso, vemos que Leonora Post-Punk embona con esto, porque está evadiendo la forma clásica de presentar música, lanza canciones breves en un canal de YouTube que no deja de crecer porque a la gente le gusta; no han tenido la oportunidad de presentarse en vivo porque comenzaron cuando ya estaba en pie el confinamiento por el Covid-19, eso significa que han crecido solo por medio de internet en menos de medio año.

Cuando inició el post-punk, artistas como Siouxsie sioux, de Siouxsie and The Banshees, e Ian Curtis, de Joy Division, buscaban aplicar los principios del Do It Yourself, a la manera en la que producían su música, manteniendo progresiones simples de pocos acordes, y un sonido que no apuntaba precisamente a la perfección, sino que incluso exploraba lo considerado antiestético, con vocalizaciones más lúgubres, y letras cargadas de simbolismo, erotismo, y oscurantismo, es decir, ambigüedad en el sentido de las letras. 

A lo anterior habría que añadir una tendencia a abordar temas propios de la filosofía existencialista como la dificultad de establecer vínculos auténticos con el otro en el denominado amor romántico, llegando así a hablar, como hicieron Sartre y Camus, de la soledad más radical, el solipsismo; es decir, la total imposibilidad de conectar hacia afuera con el otro, y hacia dentro, con un supuesto “Yo” basado en la teoría freudiana, que quizá no sea más que una ilusión. Esta problemática ha sido abordada líricamente desde los pioneros, Joy Division, hasta representantes más actuales de esta vertiente musical, como son, Interpol y Human Tetris, por mencionar dos ejemplos populares. 

Volviendo a Leonora Post-Punk, y tomando en cuenta las características que han sido mencionadas acerca del género con el que este dueto decidió bautizarse, es posible argumentar, por ejemplo, que hacen gala de cantidades generosas de oscurantismo y erotismo en la letra de su primer sencillo, Reina negra, lanzado el dos de abril de este año, en el cual dicen “…Las luces nos tocan reina, oh, oh, en el salón, Y tu voz y tu voz y tu voz, oh, se quebranta con mis uñas […] Un gato sonríe reina, oh, oh, lamió tus pies, tus pies, Su alma es gris profundo, tal como tú, tal como yo…”. La clase de letra que encendía alertas morales en los años setenta, y en la actualidad, también.

En Colonia Americana, el segundo de los cinco sencillos que han lanzado hasta ahora, y que vio la luz el 28 de abril, Yulian Rosas canta “…Camino, camino por el cuarto, No hay fotografías de lo nuestro […] Puedo imaginarme que está desnuda, Complaciendo mi capricho…” transmitiendo con estas palabras, el tedio que acarrea la soledad, y la angustia que produce la falta de alguien con quien relacionarse, si no la persona,  por lo menos, una fotografía que nos vincule a ese alguien; si ni siquiera quedan fotografías, quedará la imaginación onanista. Aquí un poco de la vertiente solipsista y nostálgica que puede impregnar a este género. 

En cuanto a lo que hacen con sus vídeos, podemos observar en su tercer sencillo, titulado Eternos, y lanzado el siete de mayo, que ambos integrantes aparecen bailando frente a la cámara con vestimentas y peinados estilizados, con la imagen siendo reproducida en negativo, mostrando el reverso, lo que podría representar la tendencia a ir en sentido contrario, o antitético, de los valores establecidos por la sociedad; un uso de recursos estéticos simples, para transmitir un mensaje directo con brevedad.

El 27 de mayo lanzaron Insomnio, cuarto sencillo en el cual exploran sonidos característicos del género, como son una batería minimalista, de golpeteo lacónico, ritmo repetitivo, constante, con algo de eco, y casi sin platillos, un bajo con pocas variaciones, cuyo ritmo lento y descendiente termina de pintar un paisaje siniestro e hipnótico, un tanto seductor; acompaña una guitarra con eco y delay, primero limpia y armónica, recuerda en el mejor sentido a Peter Hook, pronto esa guitarra se vuelve vesánica, arabesca, violenta, caótica, descompuesta, como en muchos de los mejores momentos del primer álbum de The Cure.

En su más reciente y quinto sencillo, titulado, Sufrí, lanzado el 28 de junio, experimentan con una guitarra armónica, monótona e inmersiva, con eco, delay, y una distorsión leve en guitarras de acompañamiento; en esta canción, la banda alcanza una belleza lírica que resalta por su simplicidad; los versos, “…Es parte de mi historia, señorita, Yo ya estoy manchado, me mordió un demonio, me dejó esta herida, mire, es creciente…”, reflejan la influencia romanticista propia del gótico, ya que expresan cómo una persona o evento, se pueden incrustar en la psique de un individux, como recuerdo nostálgico, como motivo de culpa, y en ocasiones, como un dolor que degenera en pura fascinación masoquista, impregnada de cierta autocrítica, originada por una ética cristiana, si la palabra “manchado” es entendida en la raíz que comparte con “pecado”; además, la palabra “demonio” suele ser utilizada para referirse de forma metafórica al inconsciente, que alberga justamente heridas crecientes que nos acompañan. Nostalgia, romanticismo, imposibilidad de formar vínculos, estética infernal y una subyacente crítica a la modernidad que dificulta la materialización del ideal romántico. Todo esto en una canción de menos de tres minutos.

Estos elementos colocan a Leonora Post-Punk como un buen exponente de su género, explorando sus sonidos, sus temáticas, y sus recursos visuales característicos. Que en México germine la semilla de este género que se ha vuelto popular particularmente en Rusia, Francia, España y Argentina, significa que artistas mexicanos son capaces de proponer arte de la misma altura, y vanguardista desde el formato, pero también significa, y esto no hay que perderlo de vista, que el yugo socioeconómico, religioso, y tecnocrático de la modernidad, cosa de la que se queja este género musical surgido en Europa, se ha vuelto casi homogéneo a nivel mundial, abarcando a México, y dándole, de esta manera, algo que decir a este subgénero del rock una vez más.

En conclusión, para llevar una carrera de no más de medio año, este dúo que experimenta con los sonidos de los setentas y los ochentas, ha tenido una rápida aceptación en el gusto no solo de mexicanos, sino de escuchas a nivel internacional, ya que en su canal oficial de YouTube es posible ver comentarios en los que les envían saludos desde países como Nicaragua, Colombia, Argentina y algunas ciudades de Estados Unidos, incluso hay traducciones de algunas de sus letras al inglés realizadas por fans. Leonora Post-Punk ha asegurado que tan pronto termine el confinamiento podrían comenzar a dar conciertos y planean lanzar un álbum a finales de este año.