Y si fuera uno mexicano, no tendría ni para prepararse un café. Y si la cosa estaba dura de por sí, ahora al sector científico mexicano ya les bajaron hasta los apagadores para no gastar electricidad. Este sector jamás la ha tenido fácil, socialmente es un tema que no recibe la atención merecida y políticamente es, si no menospreciada, muy poco valorada y aprovechada como el apalancamiento que puede conseguir que nuestro país crezca en muchísimas dimensiones. Los recortes presupuestarios en este rubro necesitan, valga la redundancia, análisis científicos y bien clínicos para no cortar algo que nos pueda salvar. La ciencia no sólo contribuye al conocimiento per se, sino a la creación de soluciones productivas, económicas, salubres, ambientales, tecnológicas y en un sinfín de rubros. ¡Ojo! La ciencia importa mucho y si no recibe recursos como los Batman, no nos puede salvar de los guasones.