En Jerusalén, una mujer de 25 años que trabajaba en una guardería fue acusada de atar las manos a los menores que cuidaba, además de golpearlos y obligarlos a tragar su vómito.

Durante el interrogatorio Mauda negó estos hechos hasta que le mostraron el vídeo y se justificó diciendo que había tenido “un mal día” y eso la hizo actuar como “satán”.

Pese a que la mujer fue detenida hace dos semanas, los vídeos en redes sociales apenas han comenzado a difundirse, lo que ha traído consigo mucho rechazo, protestas, e inclusive se sospecha que un incendio en su casa fue venganza de este hecho.

El domingo por la tarde, se habían convocado a nuevas protestas en seis localidades del país.

Debido a esto, en septiembre entrarán en vigor dos nuevas leyes que permitirán una supervisión necesaria y deseables, además de incorporar cámaras en todas las guarderías para garantizar la integridad de los menores.