“La esencia del poder reside en influir en el comportamiento del adversario”
Robert D. Kaplan

El libro titulado “Así se domina el Mundo” del Coronel Pedro Baños (Editorial Ariel), se podría decir que es un texto digno de leerse y releerse tanto en las aulas como en las más altas esferas de la administración pública.

Lo anterior, en virtud de que el libro además de ser un texto simple, adecuado para neófitos y profanos en el tema, el autor nos explica sin tapujos los pormenores que rigen las relaciones exteriores, lo que los estudiosos llaman las relaciones internacionales, donde la amistad y las buenas intenciones es lo último que impera.

En sus 468 páginas el autor nos devela como las naciones tratan de manejar su interés nacional, evitando a toda costa que sus vecinos prosperen, ya que en el juego de poder (retratado magistralmente por el político florentino Nicolás Maquiavelo en su obra El Príncipe), la fraternidad y la solidaridad sólo son usadas cuando a los más fuertes les conviene intervenir en el tablero internacional.

De acuerdo con Pedro Baños (Coronel del Ejército de España con múltiples estudios en geopolítica y estrategia) son 27 las estrategias a las que recurren las naciones para imponerse y poder sobrevivir, en el entendido de que los Estados, al igual que los seres biológicos, tienen un ciclo, siendo prueba de ello los grandes imperios que han descollado y desaparecido desde que el hombre es hombre.

La geopolítica, es “la actividad que se desarrolla con la finalidad de influir en los asuntos de la esfera internacional, buscando influir evitando ser influidos”, nos dice simple y llanamente este Coronel de la reserva del Ejército Español, quien sacó un texto limpio y nada pretensioso para desmenuzar las azarosas relaciones entre naciones y la perpetua lucha velada para controlar, manipular, siempre en aras de la justicia y el derecho internacional.

La diplomacia, nos dice el autor es la “hipocresía” hecha política, ya que los intereses de las naciones siempre serán cambiantes, todo de acuerdo al periodo histórico del que se trate y los más fuertes siempre buscarán someter ya sea por la diplomacia o por las armas, a las naciones rivales, utilizando para ello las técnicas de manipulación más acordes para tal efecto.

El libro nos dice que los países que van a buscar la “No proliferación de las armas”, son paradójicamente los principales productores de armas, usando la política, tal como sucede con Estados Unidos quienes en los foros internacionales cuestionan a Corea del Norte y a Irán de hacer ensayos nucleares, cuando nuestro vecino del norte es uno de los principales detentadores de armas de destrucción masiva.

Las pugnas siempre han sido por el status, el dominio y el control de las personas, las naciones y sus recursos al grado de que “Sí la violencia es el modo más efectivo para lograr nuestros objetivos, no se debe dudar en ser utilizada” nos dice el texto sin más miramientos que la “Real Politik”.

“Cuándo inician las hostilidades, solo existe una obsesión, ganar” cuando la división es la más rentable de las estrategias y más en un mundo donde no vales por lo que eres, sino por lo que representas.

Sin duda alguna, el mejor libro sobre geopolítica y estrategia que el lector latinoamericano tendrá a su alcance, ya que el texto es una compilación de las notas del autor durante los cursos que imparte en el Ministerio de Defensa español. Un libro que también nos devela como la libertad de prensa es una utopía y que no se debe de creer ni todo lo que se vea ni todo lo que se diga (Fake News), más en un mundo globalizado donde el “lawfare” (término acuñado por John Carlson y Neville Yeomans para designar la guerra de las palabras o “bravuconadas”, como las que realiza a diario por las redes sociales nuestro vecino Donald Trump) es la constante.

Un libro maravilloso, entretenido que nos dice como países avanzados políticamente como Francia, desde hace 20 años ya realizan “Inteligencia Económica” en aras de un acaparamiento de los recursos naturales, incluyendo el agua, el tan vital líquido, cuando en nuestro país los aparatos de inteligencia se ocupaban para espiar a los contrarios.
Sin duda un libro que todo lector interesado sobre cómo funcionan las guerras ideológicas y diplomáticas en un mundo donde la verdad es tan valiosa que tiene que estar custodiada por un cerco de mentiras.

 

@borgestom