“Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques.
Todo lo demás son relaciones públicas”

George Orwell

En medio de las campañas mediáticas en contra de la administración del actual gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), trascendió el pago que realizó la administración de Enrique Peña Nieto (EPN) a varios periodistas y comunicadores, quienes de acuerdo a fuentes periodísticas cobraron mensualmente cantidades que fluctuaban del Millón y medio a los 200 mil pesos por espacio de casi un lustro, monto que salía de las arcas de PEMEX, todo con el objetivo de que estos mercenarios no ventilarán asuntos incomodos hacía la gestión priista.

Lo anterior surge en medio de una lucha mediática que se ha extendido por las redes sociales y medios tradicionales, donde incluso youtubers están en la palestra, compitiendo por el derecho a decir su verdad.

De acuerdo a los medios nacionales, los nombres salieron a la luz pública a través de la gestión del periodista Julio C. Roa, quien a través de una solicitad hecha al Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI), solicitó al gobierno federal el listado y los montos de los periodistas que se beneficiaron con ocultar la verdad, cuando el verdadero periodismo se trata de llevar la verdad hasta las últimas consecuencias y no fungir como publirrelacionistas del gobierno en turno.

En un país donde de acuerdo a la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México (CNDH), se han asesinado en México desde el año 2000 hasta febrero del 2019, al menos 144 periodistas, cifra que sólo es superada en latitudes como Afganistán y Siria.

Cabe destacar que en un país donde la desigualdad social llevó al triunfo a AMLO pese al cerco informativo de algunos medios tradicionales, han hecho que los comunicadores que laboran en dichas televisoras y diarios de circulación, sean cuestionados por su proceder y que carezcan de credibilidad sus cuestionamientos en contra de la actual administración.

Algunos de los periodistas que de acuerdo a la información obtenida por el solicitante y que han sido replicados por diversos medios, son los siguientes:

1. Joaquín L. Doriga ($1,500,000.00 mensuales), ícono del periodismo oficialista, tras cubrir a otro renombrado soldado del PRI, al extinto Jacobo Zabludowsky, quien tras los hechos del 68 sólo reportó un día soleado.

2. Federico Arreola ($1,278,000.00 mensuales), quien desde su diario digital sigue pregonando en contra de la actual administración.

3. Oscar Mario Beteta ($1,047,000.00 mensuales) cuya postura en Radio Fórmula siempre fue priista y que aprovecha su espacio para magnificar los yerros de AMLO y su gabinete en materia económica.

4. Raymundo Riva Palacio ($1,029,000.00 mensuales).

5. Pablo Hiriart ($785,000.00 mensuales), quien aprovecha su espacio en Imagen para cuestionar el populismo de AMLO.

6. Ricardo Alemán ($570,000.00 mensuales), quien desde la campaña sugirió a los fans de AMLO a que emularan al fan de John Lennon y eliminaran al entonces candidato y quien hoy se dice perseguido del régimen.

7. Adela Micha ($400,000.00 mensuales) quien vivió una luna de miel con Enrique Peña Nieto quien, junto con el ex Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, le proveyeron de escoltas para ella y su familia, además de meter en la nómina al hijo mayor de la comunicadora para que cobrara como subdirector en la Policía Federal.

Pese a lo anterior, la Periodista “impoluta”, estuvo al acecho de AMLO a quien le solicitó en octubre del 2017 una entrevista, buscando al parecer, mantener los privilegios y por ende las canonjías a las que está acostumbrada.

8. Jorge Fernández Meléndez ($365,000.00 mensuales) quien en su espacio sigue apoyando a personajes del antiguo régimen, como Isabel Miranda de Wallace, quien uso el supuesto plagio y asesinato de su hijo para crearse una imagen de luchadora social, cuyas mentiras han sido puestas al descubierto por la periodista Guadalupe Lizarraga de Los Ángeles Press.

Entre otros comunicadores, de menor importancia, pero de cuestionada probidad. Como dijo Ryszard Kapuscinski: “Para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas. Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias”.

Rematando con Rodolfo Walsh quien al respecto citó: “El periodismo es libre o es una farsa” y tal vez el fin de quienes se dicen tenedores de la verdad ya sea una realidad y sólo estemos viendo los estertores de esos seres que se niegan a morir y por ende lucrar.

@borgestom