Akram (nombre para proteger su identidad), fue violado por un “baba”, nombre que reciben los curanderos, predicadores y sanadores espirituales.  En el caso de este adolescente, como en muchos casos de abuso sexual, la familia fue quien se acerco al abusador.

Por dos días, me metí el dedo continuamente para asegurarme de cuando me violara por tercera vez no me doliera mucho.

Este hombre de ahora 32 años, fue abusado hace 15 años, pero no quiso contarle a nadie lo que había pasado por el estigma social.

Sentía mucha culpa y vergüenza pese a que no fue mi error.

 

Con información de BBC News

Vídeo: mayo 2018