La compañía Colibrí y Venado estrenará el montaje Sombras de Luna el miércoles 6 de noviembre, a las 20:00 horas, en el Teatro San Jerónimo Independencia.

Sombras de Luna es un espectáculo de teatro-danza que cuenta la historia de un grupo de nigromantes que habitan un pequeño pueblo de la provincia con vidas aparentemente cotidianas. Diferentes hechos van entrelazando sus caminos y sus más grandes secretos son expuestos ante los ojos del espectador, volviéndolo así testigo de los inexplicables dotes que el universo puede otorgar a tan enigmáticos seres.

Con música y ambientación completamente en vivo, esta puesta en escena se envuelve en una atmósfera de emociones espesas que tocan las fibras más sensibles del espectador. Músicos y bailarines, como un todo armónico, dialogan entre movimientos y notas para contar cada episodio mágico de este trabajo coreográfico.

La duración aproximada de la obra es de 75 minutos en donde se interpretan, musical y dancísticamente, sones y piezas tradicionales de distintas regiones de México.

¿Alguna vez has sentido que la noche se torna espesa, que un vaho frío te recorre la nuca y las manos te sudan sin saber realmente por qué?

Algunos los han visto volar por el monte, otros los descubren por su mirada animal, algunos más no se salvaron de sus mortales ataques, y los más osados no dudan en acudir a ellas para cumplir profundos y escalofriantes deseos.

El pensamiento mágico que permea la cultura mexicana y que se ve reflejado en la tradición oral de la misma, es un fenómeno que desde tiempos ancestrales ha formado parte fundamental del acontecer diario de numerosas comunidades del país.

Sombras de Luna cuenta la historia de un grupo de nigromantes que habita en un pequeño pueblo de la provincia con vidas aparentemente cotidianas. Diferentes hechos van entrelazando sus caminos y sus más grandes secretos son expuestos ante los ojos del espectador, volviéndolo así testigo de los inexplicables dotes que el universo puede otorgar a tan enigmáticos seres.

Siete paisajes, siete mágicos episodios, siete momentos de conjuro y sortilegio. Algunos son cuentos, otras son realidades contadas.

Conversamos con Fernanda Ruíz, directora del montaje, sobre la realización de éste

¿Cómo se inspiraron para crear este montaje?
Primero, visual y sensitivamente caminando en invierno por una sección solitaria del Bosque de Chapultepec. Nos encontrábamos en un cauce de creación que desembocaba en proyectos escénicos académicos y estábamos, aún lo estamos, convencidas de que comunicar a partir de la poética tiene que surgir del vibrar de las ideas no sólo en la cabeza, si no en el alma y el corazón. Supimos que nuestra identificación con el tema sería la oportunidad perfecta para experimentar en escena el mundo sobrenatural de nuestra identidad como mexicanas, pero sobre todo, como mujeres.
Colibrí y Venado es una compañía que lleva en alto las raíces mexicanas. ¿Qué tan importante consideran la inclusión de los tópicos apegados a las tradiciones mexicanas en el teatro y en la danza de nuestro país? 
Tiene que ver con el ser y deber ser. Nunca hemos tenido dentro de nuestra misión como empresa productora mexicana, difundir, preservar o peor conservar. Hablando de la tradición mexicana, esos tópicos están en un dinamismo independiente a lo que cualquier compañía de danza mexicana realice, están y seguirán estando en movimiento.
Cuando nosotros contamos una historia, en dónde se hacen presentes esos tópicos apegados a la tradición, lo hacemos por el sólo hecho de que existen. Porque son inherentes a ese discurso. Son de manera natural. Son, porque son parte de nuestra identidad mexicana, no porque deban de estar.
Y ahí radica su importancia, esos temas son parte de nosotros porque están en la esencia mexicana. Ser mexicano es cargar con un cúmulo histórico y cultural forjado en cada contexto sangriento o no, esperanzador o caótico, pero lleno de movimiento, como la danza misma. Es decir, su inclusión natural , libre de estereotipos, podría desencadenar en un retrato del mexicano diferente, un mexicano pensante.
¿De dónde viene esta gran pasión por el imaginario mágico de México? 
De la importancia que sabemos tiene el uso de la palabra en la formación y conservación de las formas de vida de las comunidades del país. Gran parte del contexto que hoy asumimos como propio del mexicano de cualquier parte del país, ya sea rural o urbano, tiene origen en la filosofía y la cosmovisión de muchas etnias que rigen su sociedad a partir de lo que los abuelos sabios, transmiten en sus relatos a los más jóvenes para conservar el equilibrio de la vida.
Este es el reestreno de Sombras de Luna. ¿Ha habido cambios de la temporada pasada a la actual?
La obra desde que nació ha estado en constante movimiento, en constante evolución a fin de seguir construyendo y creciendo desde la experiencia. Hoy sumamos valores de producción a este esfuerzo, que es el de todo un equipo con el que trabajamos hombro a hombro (productores, bailarines, músicos, técnicos,staff), que refuerzan el ambiente mágico idóneo para que el público no solo vea la puesta en escena, sino que la viva en carne propia.
¿Cuál es el reto que existe al transportar la oralidad (la leyenda) al lenguaje escénico (en especial la danza)? 
Precisamente el uso, o mejor dicho, el no uso de la palabra. Asumimos convencidas que la danza comunica desde otros motores no precisamente ligados al habla, y eso es lo que la enriquece más que limitarla, porque hay sensaciones que la palabra misma no alcanza a describir y pensamos que observar danza o discursos corporales demandan un nivel de atención y percepción del espectador más apegado a la emotividad. Ahí es donde,más que reto, encontramos una oportunidad.
¿Qué puede esperar el público de este montaje?
Adentrarse en una experiencia sin tiempo, la identidad ancestral y las nuevas formas de amar, los relatos de la abuela y los miedos inexplicables. Todo es un viaje lleno de mexicanidad al pasado, pero un pasado entrañable, es un viaje  vigente, porque la magia es vigente.
En pocas palabras pueden esperar una experiencia extrasensorial, un trabajo de calidad excelente, totalmente independiente y mexicano. Un trabajo realizado por la guía femenina sí, pero en congregación de personas brillantes.
La compañía Colibrí y Venado presenta Sombras de Luna todos los miércoles del 5 al 27 de noviembre a las 20:00 horas, en el Teatro San Jerónimo Independencia ubicado en Periférico Sur 3400, Unidad Independencia, Colonia San Jerónimo Lídice.