“Quien quiera paz, que se prepare la guerra”
Vegecio

De la mano del autor de LAS 48 LEYES DEL PODER, llegó hace algunos años un libro que, siguiendo la misma tónica, nos muestra y explica las estrategias bélicas pueden ser utilizadas eficazmente en el campo de batalla de la vida diaria.

En el libro LAS 33 ESTRATEGIAS DE LA GUERRA, el autor Robert Greene, nos da un viaje sobre el pensamiento militar de los últimos 2 500 años, mostrándonos un libro plagado de citas e historia que sin duda harán el deleite de los lectores, amantes de la historia y de las proezas bélicas.

En el entendido de que la guerra muestra lo peor y lo mejor del hombre, Greene nos enseña como triunfaron y fracasaron las naciones y los estrategas que cumplieron y omitieron las viejas consejas militares.

El libro está dividido en cinco partes, donde se muestran los tipos de guerra y las estrategias más ad hoc para cada una de ellas, destacando la parte 5 de la obra, donde el autor nos habla de la guerra sucia, la cual existe y pervive desde la antigüedad, tan en boga hoy en día.

 

En este rubro, el autor nos advierte de cómo se utiliza esta estrategia donde “las percepciones de la gente son filtradas por sus emociones”; debido a que la gente tiende a interpretar el mundo según lo que quiere ver, en el entendido de que los mejores engaños están basados en la ambigüedad.

El autor nos dice que “la gente es mucho más propensa a creer algo que ve con sus propios ojos que algo que le dicen. Es más propensa a creer algo que descubre que algo que se le impone”, además la estrategia 25 titulada “Ocupa el trono moral” pareciera ser que es la que utiliza nuestro presidente AMLO, ya que esta versa en que “En un mundo político, la causa que defiendes debe parecer más justa que la del enemigo (adversario). Concibe esto como un terreno moral que la otra parte y tú se disputan; cuestionando los motivos de tus adversarios y haciéndolos parecer malos, pueden reducir su base de apoyo y margen de maniobra”.

Pon la mira en los puntos débiles de su imagen pública, exponiendo sus hipocresías (¿les suena familiar?). “Nunca supongas que la justicia de tu causa es evidente; hazla pública y promuévela. Aprende a infligir culpa como arma moral”.

La lectura del libro, además de ser más que amena, nos inspira a actuar con estrategia y a saber qué tipo de juego está jugando nuestro adversario, ya que en un mundo competitivo y de lucha constante, no sobrevive el más fuerte, sino el que juega a ganar, además de que nos muestra cómo operan algunos líderes que buscan utilizarnos en aras de su egoísmo.

Sin duda un libro que ya es un clásico en el mundo de los negocios y que no debe de faltar en tu biblioteca o tu Tablet.

 

@borgestom