Ya no es novedad que existan retos de todo tipo (algunos más estúpidos que otros).

Ahora está de moda el Cheese Challenge, que consiste en arrojar una rebanada de queso (a veces jamón) a la cara de un bebé para ver su reacción. Algunos comienzan a reír, otros lloran o se quedan en shock pues no entienden lo que está pasando.