La Comisión de Estudios Legislativos del Senado de la República ha aprobado las modificaciones al artículo 170 de la Ley Federal del Trabajo, en donde se señala que las mujeres embarazadas que se encuentren laborando, tendrán derecho de tomar siete semanas antes del parto y siete posteriores a él. 

Esto con el fin de garantizar y mejorar las condiciones de las madres y padres trabajadores. De igual manera se anunció que en caso de que los hijos requieran alguna atención médica al momento de su nacimiento o bien presenten cualquier tipo de discapacidad, el descanso se podrá extender hasta 14 semanas posteriores al parto. 

Así mismo, si el médico tratante lo autoriza, las trabajadoras podrán transferir hasta cinco de las siete semanas de descanso previas, para ser utilizadas después del parto.

 Ante dicha reforma, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) dijo que la carga presupuestal podría llegar a representar cuatro mil 892 millones de pesos, a lo que legisladores, aseguraron que las modificaciones aprobadas, cumplen con los parámetros y estándares internacionales. 

Por Mariana Rojas