Destinada a ser modelo, Elizabeth Polskaya llegó a México para quedarse 

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Originaria de Ucrania, Elizabeth comenzó su carrera como modelo a los 15 años con el apoyo entusiasta de sus padres para que viajara, conociera el mundo y otras costumbres. A su corta edad ya ha trabajado en ciudades como Chongqing, Shanghái y Chengdu y ahora está probando suerte en México.

Su interés por el modelaje comenzó desde que era niña cuando veía con particular interés los programas de moda en la televisión y las fotografías de las revistas, entonces fue su padre quien la impulsó a intentarlo y en inspirarla a encontrar su vocación, porque las modelos nacen, no se hacen.

Rápidamente se le abrieron las puertas y sin esperarlo llegó a China, naturalmente fue difícil enfrentarse a otro país sola tan joven y su inglés era básico pero su deseo de triunfar en el extranjero era más grande que su miedo a hablar perfecto un idioma distinto. 

Parte importante de su trabajo ha sido para fotógrafos chinos famosos apareciendo en revistas de moda y catálogos de productos de la misma nación. Al vivir alrededor de seis meses en China, incluso quiso estudiar la universidad allá, pero debido a la pandemia, muchos de sus planes no fueron posibles. 

Luego de un tiempo decide viajar a la Riviera Francesa, llegó a Cote d’azur y vivió durante tres meses en ciudades como Cannes, Mónaco y Niza, justo en esta ciudad francesa es donde hace gran parte de su trabajo en Europa luego de Mónaco.

Al cumplir los 18 años su próxima parada fue París, donde estuvo en distintas agencias y como resultado de su disciplina y constancia en gran cantidad de castings, llegó a participar en grandes pasarelas como YSL, BVLGARI, D&G entre otras, posicionándose como un icono de belleza internacional.​​

Una de las lecciones que más ha influido en su vida es aprender de paciencia y disfrutar del proceso, aprender a ponerle buena cara a todos esos momentos en los que no se gana una contratación y no tomárselo personal. Elizabeth a lo largo de su carrera ha aprendido a evaluar las situaciones bajo diferentes ángulos en los que se pueda aprender algo nuevo.

Después, al regresar a Ucrania comenzó a trabajar en su creatividad nativa y fue invitada a un casting para una televisión, después la misma producción le ofreció un proyecto con una agencia de México.

Convencida de que está destinada a tener éxito, nunca dudó de que lo conseguiría. Muchas veces no ha sabido cómo, pero ha buscado el camino porque sabe que puede aportar algo importante al mundo y ser parte de algo que haga historia. 

La joven modelo, no tiene sueños, tiene objetivos y para hacerlos realidad hay que tener confianza y buena actitud para que todo salga a pedir de boca. Por ahora, la modelo y conductora ha llegado a México para abrirse puertas en grandes proyectos como un reality show o colaborando con marcas en una nueva faceta como influencer.