¿Cómo tasar la pérdida emocional, física, psíquica y anímica que producen la violencia, el crimen y la pobreza en nuestro país y en nuestros hogares? Es un tema complejo, por ello incidir en él y, tanto diseñar como implementar políticas públicas que prevengan y atiendan la reparación de daños es más que retador (por decir lo menos). Pero, si gobiernos, sociedad civil, empresas y organizaciones no se articulan de inmediato para reconocer y atender el problema, poco o nada podrá avanzarse para sobreponernos a las consecuencias y prevenir las causas.

Y como casi siempre ocurre, la sociedad civil es quien comienza a organizarse porque mientras el crimen sí lo ha estado, y las consecuencias de su actividad también son sistémicas, a nosotros nos ha faltado congregarnos. Luis Wertman de Confianza e Impulso Ciudadana, A.C. nos cuenta qué están realizando para atender y prevenir aquello que resulta imposible valuar pero que es lo más valioso que puede tener la vida en sociedad: paz y confianza en nuestros conciudadanos.