Facebook está en el ojo del huracán, esta semana supimos que está envuelto en lo que se considera la mayor filtración de datos de la red social. La información de nada más  50 millones de usuarios de la red fueron utilizados sin autorización por la compañía Cambridge Analytica para generar anuncios políticos personalizados para apoyar la campaña presidencial de Trump y para el Brexit del Reino Unido.

Mark Zuckerberg se mantuvo calladito calladito los cuatro largos días que siguieron a la denuncia. Luego de que distintas personas de la compañía —como el vicepresidente, Paul Grewal— salieran a hablar, por fin el fundador y CEO se manifestó, mediante una publicación en su cuenta en la red social.

 

“Esto fue una ruptura de la confianza entre (el creador de la app que permitió capturar información de los usuarios, Aleksandr) Kogan, Cambridge Analytica y Facebook. Pero también es una ruptura de la confianza entre Facebook y la gente que comparte sus datos con nosotros y espera que los protejamos. Tenemos que arreglar eso”, escribió.

 

Zuckerberg anunció que se revisará a las apps que tuvieron acceso a datos de los usuarios; que se restringirá el acceso a esos datos de ahora en más; que se reducirá la cantidad de datos que se solicitan para registrarse en una app. Pero las expresiones de Zuckerberg no parecieron lograr el efecto deseado, ya que la imagen de su empresa parece muy dañada.Las acciones de Facebook cayeron un 7% el lunes, como consecuencia de las revelaciones, la peor caída en la Bolsa en cuatro años, con una pérdida de casi USD 5.000 millones para Zuckerberg.

La Federal Trade Commission (FTC), autoridad de competencia de Estados Unidos, investiga si Facebook ha incumplido el acuerdo sobre la privacidad de los datos de los usuarios que firmaron en el 2011; Facebook asegura que no ha violado el acuerdo, pero si la in­vestigación lo demuestra, la multa podría ascender a 40.000 dólares por usuario. Nomas haga la suma.